La Copa del Mundo de la FIFA como reflejo del orden internacional
- INCT Futebol
- há 7 horas
- 5 min de leitura
Adrián Tuninetti (UNC)
Carlos Juárez Centeno (UNC)
No texto abaixo, os autores analisam como a Copa do Mundo de 2026 evidencia a interferência do poder político e das disputas geopolíticas no futebol internacional.

Desde el principio hasta las instancias finales de la Copa del Mundo 2026, las críticas y las injerencias políticas en torno al evento han estado en permanente exposición. En lugar de que la atención se enfocara en el análisis deportivo, en las figuras que se destacaron y en las que no, en las selecciones que decepcionaron y en las que resultaron una sorpresa, el torneo estuvo marcado por controversias políticas que incrementaron la dimensión geopolítica del evento.
Una de ellas ha sido la injerencia directa de Donald Trump ante la FIFA respecto de la situación del delantero estadounidense Folarin Balogun, nacido en Estados Unidos e hijo de nigerianos residentes en Londres. La expulsión del jugador en el partido ante Bosnia y Herzegovina (correctamente sancionada) y la posterior confesión del presidente de Estados Unidos —quien admitió públicamente haber intervenido ante el órgano rector del fútbol para revertir la decisión del árbitro— constituyeron uno de los hechos más controvertidos de la historia moderna de la FIFA. El episodio expuso la sumisión de la entidad al poder político norteamericano y rompió, de ese modo, uno de los pilares teóricos que la FIFA sostiene en sus propios estatutos: que la política y el fútbol no se mezclan. Pero, más que un hecho aislado, el caso expresa una lógica creciente de personalización del poder internacional.
En ese contexto, la entidad presidida por Gianni Infantino ha sido altamente rigurosa con aquellas federaciones, especialmente africanas, asiáticas y latinoamericanas, amenazando con suspenderlas o expulsarlas ante la mínima intromisión de los gobiernos locales en las cuestiones de sus asociaciones locales. Sin ir más lejos, el pasado mes de junio (y en pleno Mundial), la FIFA suspendió a la federación de Nepal de todas las competencias deportivas por tiempo indeterminado, debido a la injerencia del gobierno nepalí en el adelantamiento de las elecciones para la presidencia de la federación local.
El contexto de la situación descrita evidencia una narrativa de ejercicio de poder y influencia por parte de Donald Trump, que, fiel a su estilo histriónico y personalista, intentó torcer las reglas institucionales para sacar ventaja en el campeonato que, en gran parte, organiza, financia y promueve. A su vez, la figura de Infantino acumula críticas dentro y fuera de la FIFA, mostrando una sumisión pocas veces vista en los tiempos modernos de la entidad. El suizo intentó justificar la decisión y dijo que habló con Trump del mismo modo que lo hace cuando recibe “llamadas de jefes de Estado, funcionarios, partes interesadas en el fútbol y ejecutivos de todo el mundo”.
Lo cierto es que la situación con Balogun no fue una excepción, sino la regla que ha atravesado todo este campeonato, incluso desde antes de comenzar. Al tratarse de uno de los megaeventos deportivos más trascendentales, mediáticos y visibles del planeta, la dinámica internacional se manifiesta en múltiples facetas. En primer lugar, en la polémica decisión de la FIFA de que el Mundial fuera organizado por tres países distintos por primera vez en la historia y de que se ampliara su número de participantes, buscando mayores réditos económicos en un certamen que aspiraba a ser visto por más de cinco mil millones de personas.
Desde el punto de vista geopolítico, la selección de Irán fue la más perjudicada, ya que fue obligada por las autoridades norteamericanas (sin que la FIFA interviniera para revertirlo) a ingresar al país unas horas antes de cada partido y a regresar de manera inmediata a su concentración, en la ciudad fronteriza de Tijuana, no sin que antes sus integrantes fueran requisados durante varias horas por los agentes migratorios. Su himno fue abucheado en Los Ángeles, donde los opositores a la Revolución Islámica portaron las banderas de los tiempos del Shá, con el león y el sol, a pesar de que los agentes de la FIFA pretendieron prohibir esas manifestaciones. No obstante todo ello, su actuación fue más que digna, quedando eliminada por una combinación de resultados, lo que llevó al secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, a celebrar con cánticos y bailes. La debilidad de la FIFA también se expuso en este caso, porque abre la posibilidad de que otros anfitriones puedan hacer lo mismo en futuras ediciones de la Copa del Mundo frente a selecciones con las que estén enfrentados políticamente.
Si bien el Mundial de 2026 pretende ser el más inclusivo (por la cantidad de participantes), se ha convertido en uno de los más exclusivos de la historia. En primer lugar, por el elevado precio de las entradas no sólo para las instancias finales, sino también para los partidos de la fase de grupos. Y luego, por las controversias en Estados Unidos debido a su política migratoria, ya que ha impuesto rígidas restricciones a la movilidad internacional de ciudadanos de una docena de países participantes del evento, como senegaleses, haitianos e iraníes. Incluso a varios protagonistas se los requisó de forma exhaustiva, siendo el caso más controversial lo sucedido con el árbitro internacional de Somalia, Omar Abdulkadir Artan, quien fue retenido varias horas en el aeropuerto de Miami y finalmente impedido de ingresar a territorio norteamericano.
Analizando un contexto más amplio, la actitud de Trump expone el momento que se vive a nivel global y cómo el orden liberal construido luego de la Segunda Guerra Mundial está en una aguda crisis. Se analiza que el sistema internacional está en plena reconfiguración —política, jurídica, económica, social y cultural— y que Estados Unidos (el propio constructor de ese orden) lo está socavando. Esto no sólo se aplica a hechos y situaciones de política tradicional, sino también a aquellas regulaciones y normativas que demuestren y exhiban cómo es el poder internacional.
Es posible sostener que la realidad internacional actual se puede calificar como un “realismo personalista”, porque el poder y el orden global ya no pueden encuadrarse únicamente (y cada vez menos) en el diálogo, la cooperación o en las reglas del sistema jurídico, sino que dependen de cómo los grandes líderes políticos intenten sacar réditos para sus propios intereses. El fútbol continúa siendo un juego maravilloso e impredecible, como demostrado por la grata sorpresa de selecciones como Cabo Verde y a pesar de la hipertecnologización que ha impuesto la FIFA. Pero también refleja las transformaciones del orden internacional, la nueva distribución del poder global y la creciente mercantilización de la experiencia deportiva. En definitiva, es una herramienta para comprender los tiempos que corren.
Sobre os autores:
Adrián Tuninetti é graduado em Direito, mestre em Relações Internacionais e doutorando em Estudos Internacionais pela Universidade Nacional de Córdoba (UNC). É professor assistente de Processos Políticos Internacionais na Faculdade de Ciências Sociais da UNC.
Carlos Juárez Centeno é graduado em Direito pela Universidade Nacional de Córdoba (UNC). É especialista em Direitos Humanos pela Universidade Complutense de Madrid e em Ciência Política e Direito Constitucional pelo Centro de Estudos Constitucionais da Espanha. É Professor Titular e diretor do Programa de Mestrado em Relações Internacionais da UNC.
As perspectivas presentes nos artigos veiculados no blog Bate-Pronto não necessariamente refletem as posições institucionais do INCT Futebol.
Como citar?
TUNINETTI, Adrián; CENTENO, Carlos Juárez. La Copa del Mundo de la FIFA como reflejo del orden internacional. Bate-Pronto – INCT Futebol, Florianópolis, v. 3 n. 35, 2026.
O Bate-Pronto está realizando uma Semana Especial de Análises Internacionais sobre a Copa do Mundo 2026. Para ler mais uma, acesse: El Mundial como espejo del mundo.
La Copa del Mundo de la FIFA como reflejo del orden internacional © 2026 by Adrián Tuninetti, Carlos Juárez Centeno is licensed under CC BY-NC 4.0




Comentários